Psicologa social, psicologo, asistencia psicologica
Ataque de Panico
Tiempos modernos
Por Alicia Marconi
Impulsados por la industria farmacéutica, que ha sabido encontrar una nueva
veta en las afecciones neuropsiquiátricas y por los gobiernos que con
preocupación ven multiplicarse el número de personas que deben abandonar sus
actividades productivas a causa de este trastorno, los expertos en
neurociencias se han lanzado en la última década a develar las bases
biológicas de lo que la psiquiatría ha dado en llamar ataque de pánico.
Esta afección que, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los
Estados Unidos, afecta nada menos que a 1,7 millón de norteamericanos o,
puesto en términos más globalizables aportados por expertos de la
prestigiosa Clínica Mayo de Rochester, alcanzará entre el 10 y el 20% de las
personas adultas en algún momento de su vida, parece haberse puesto de moda
desde que se demostró que muchos fármacos antidepresivos resultan efectivos
para mitigar sus síntomas.
Así, no pasa semana en la que el "panic attack" no se gane un lugar en
algunas de las tantas revistas científicas. En los últimos días de enero,
por ejemplo, investigadores del Programa de Desórdenes del Animo y la
Ansiedad, del Instituto Nacional de Salud Mental con sede en Bethesda,
Estados Unidos, reportaron que han observado que las personas que sufren
ataques de pánico poseen una alteración en ciertos receptores cerebrales
apodados 5HT1A, que es similar a la que aparece en casos de depresión,
aunque en una proporción más pequeña.
Alexander Neumeister, del citado programa de investigación, informó en
Journal of Neurosciences que tras estudiar a 16 personas que sufrían de
ataque de pánico (y a otras tantas sanas) mediante tomografías por emisión
de positrones descubrió que los pacientes contaban sólo con una tercera
parte de los receptores 5HT1A que responden a las señales de la serotonina,
un neurotransmisor clave en los circuitos cerebrales que participan de la
regulación de los estados de ánimo.
Una reducida presencia de receptores 5HT1A en tres regiones del cerebro, tal
como ha sido observado en las personas con ataque de pánico, es, según el
doctor Neumeister, "una fuente de vulnerabilidad en los seres humanos, y el
funcionamiento anormal de estos receptores parece impactar específicamente
en el circuito cortical involucrado en la regulación de la ansiedad".
Algo mas que un sintoma
Afortunadamente, nos alivia una guía para pacientes de los Institutos de
Salud Mental (NIMH) de los Estados Unidos, "una combinación de psicoterapia
y medicamentos da buen resultado en corto tiempo. Por lo tanto, un
tratamiento adecuado para el trastorno causado por pánico puede prevenir
ataques posteriores o hacer éstos menos severos y frecuentes, lo que trae
consigo un gran alivio al 70 o 90 por ciento de las personas que padecen
trastornos causados por pánico".
En lo que respecta a medicamentos, la lista es larga: sertralina,
paroxetina, imipramina, desipramina, lorazepam, alpralozolam, todos ellos
han demostrado en mayor o menor medida ayudar a controlar los síntomas del
ataque de pánico. En cuanto a la psicoterapia, la recomendada por el NIMHno
es otra que la terapia cognitiva-comportamental, "que les enseña a las
personas a ver sus ataques de pánico de una forma distinta y les demuestra
cómo reducir la ansiedad" que les ocasiona el miedo a volver a sentir miedo
en forma tan intensa.
¿Cuáles son los síntomas del ataque de pánico? Van desde palpitaciones
rápidas o violentas, dolores en el pecho, vértigo, mareo o náusea,
dificultad para respirar y entumecimiento en las manos, hasta sofoco o
escalofrío y -este es uno de sus síntomas centrales- un intenso miedo a
morir; esto es lo que experimentan quienes atraviesan estos episodios que
pueden durar minutos u horas, y que después dejan a las personas cansadas,
exhaustas, como si les hubiera pasado por encima un camión.
Claro que también existen otras formas de abordar estos síntomas que para la
psiquiatría moderna definen al ataque de pánico. "Esto no es otra cosa que
lo que Sigmund Freud definió a principios del siglo pasado como equivalentes
somáticos de la angustia; en todo caso, lo que hace esta definición de
ataque de pánico es hacer de la angustia un síntoma, cuando en realidad es
algo que forma parte de la estructura psíquica del sujeto", comenta la
licenciada Mariana Davidovich, psicóloga y coordinadora del Equipo de Bordes
del Centro Dos. "En estos casos, la angustia es muy masiva y que está
siempre acompañada por una sensación de muerte inminente -continúa la
licenciada Davidovich-. Pero como la angustia no es un síntoma no se la
puede eliminar; a lo que sí uno puede apuntar es a que la persona no quede
instalada en la angustia. Pero sin borrarla, porque ésta cumple una función
de señal de que el individuo está haciendo algo que no tiene que ver con su
deseo sino con una demanda del otro."
Un diagnostico pret-a-porter
La angustia, según Davidovich, es muy importante; demasiado importante como
para callarla con medicamentos. "Hoy por hoy es muy común recibir pacientes
con ataque de pánico demasiado medicados -afirma-. Claro, medicar es mucho
más fácil que escuchar la angustia del paciente. Además, el solo hecho de
decirle que lo que tiene no es angustia sino un ataque de pánico lo
tranquiliza, ya que le pone un nombre a su padecer. El problema es que si no
se aborda aquello que le causa angustia ese ataque de pánico vuelve."
Davidovich aclara: "La medicación a veces es necesaria, pero el problema
aparece cuando se reduce todo a tomar una pastilla para que el paciente no
hable. Por el contrario, si los fármacos se emplean para bajar la angustia
inicialmente pero sin dejar dopado al paciente, bienvenidos". Pero
habitualmente lo primero que hay que recuperar en el tratamiento de estas
personas "es la confianza en el valor de la palabra, para a partir de eso
buscar aquello en la historia de la persona que generó una angustia a la que
no se le dio el lugar que merecía y que luego estalló en forma masiva".
Esta psicóloga señala una cuestión ideológica que parece entrometerse en el
abordaje terapéutico de estos pacientes. "Si lo que uno pretende es un
sujeto globalizado, asimilado, sin enigmas ni angustia, si lo que se busca
es un sobreadaptado, fácil de resolver (al menos transitoriamente) con
medicación, entonces resulta de gran utilidad esta suerte de diagnóstico
prêt-à-porter que es hoy para muchos psiquiatras el ataque de pánico",
concluye Davidovich.
Fuente PAgina 12
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